domingo, 14 de octubre de 2012

La homosexualidad (Segunda parte)

((Por Mario Schauer desde Honduras))

El tema de la homosexualidad cabe en dos preguntas esenciales, ¿nacemos o nos hacemos?

El debate en esta interrogante ha sido objeto de innumerables estudios, debates, discusiones, y todas sin lograr una respuesta concreta, o lo suficientemente convincente como para usarla como explicación lógica a este asunto de la homosexualidad.

Pero hay algo que debemos tener en claro en el hecho de que si nacemos o nos hacemos… el punto es que existimos y somos un montón.

Miren lo interesante que es la misma naturaleza, la misma cantidad que se cree que hay de personas en el mundo miembros de la diversidad sexual que no sea la heterosexual, también existen igual cantidad de personas zurdas en el mundo.

Nadie en el mundo se dice a si mismo (quiero ser homosexual) nadie lo hace, así que borremos el concepto de que esto es una elección que hacemos, así como nadie elige ser heterosexual, nadie elige ser homosexual, nadie quiere ser sujeto de burlas, discriminación, señalamiento, violencia por homofobia, ser considerado ciudadano de segunda clase, todos desde el momento que tenemos conciencia, queremos ser lo mejor que podamos en el mundo.

Ahora, el hecho que salgamos del closet (expresión atribuida para las personas que hemos decidido no vivir ocultándonos), significa aprender a ser honestos con lo que la naturaleza nos dio, así como hay gente que no está conforme con su nariz, su color de cabellos, sus senos, sus pómulos, así mismo podríamos ser descritos nosotros, los que somos gays, bisexuales, miembros de la comunidad trans o lesbianas, nos dimos cuenta que nuestra orientación o afinidad va más enfocada hacia las personas de nuestro mismo sexo, algunos chicos se sienten identificados y a gusto al vestirse con prendas femeninas, otros desean cambiar sus órganos genitales, otros simplemente les gusta vestirse de mujer simplemente porque les gusta.

Para intentar ponerlo en palabras simples para mis queridos lectores que se enojan, ¿si a ti te gusta el color verde, y a otra persona el color rojo, a quien deberíamos atribuirle la razón? Al que eligió el verde o el rojo, cada uno de ellos tiene su propia perspectiva y afinidades, ¿porque es imperativo para la raza humana darle la razón al que representa las mayorías?

La pregunta del millón en este tema seria, ¿Por qué a una persona que tiene como afinidad su orientación sexual como heterosexual, le incomoda la persona que tiene como afinidad su orientación como homosexual? ¿Es acaso una amenaza directa a su masculinidad?

Si al final la persona homosexual es quien se mete con otra persona homosexual, no es la persona heterosexual la que se mete con la homosexual, al cesar lo que es del cesar, si eres heterosexual, emparéjate con alguien heterosexual, si eres homosexual, emparéjate con alguien homosexual, si eres bisexual, tienes la opción a elegir con que genero te sientes más a gusto, etc.

Porque entonces siendo así de simple, las personas heterosexuales se sienten intimidados por una persona homosexual

Cabe recordar algo, desde que nacemos, la educación que recibimos siempre fue desde una perspectiva heterosexual, esto incluye noviazgo, matrimonio, hijos, familia, procrear, tener descendencia, ser abuelos, y morir habiendo logrado todo lo que nos educaron desde pequeños.

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